¿Qué lecciones nos dejó el Clásico Mundial 2026?

Miami - Con una histórica victoria de Venezuela sobre Estados Unidos y un éxito organizativo importante cerró el sexto capítulo del Clasico Mundial de Beisbol que se desarrolló entre el 5 y el 17 de marzo en cuatro sedes (Tokio, San Juan, Houston y Miami) con la participación por primera vez de 20 equipos.

Veinte años han pasado de la primera edición y el Clásico continúa consolidándose como el principal torneo a nivel de selecciones nacionales del mundo. Cada nueva versión supera la anterior en participación de las más grandes estrellas del juego, interés del público, asistencia de aficionados a los estadios y ganancias para los involucrados.

No obstante, hay temas que podrían mejorarse para ediciones venideras. Pedimos a nuestros expertos Juan A. Recio, Damián Delgado Averhoff y German García un acercamiento a esos tópicos que necesitan una mirada más profunda de los involucrados en la organización.

Globalización del Clásico Mundial

El Clásico Mundial necesita empezar a moverse. Cambiar de sedes. Si el interés de MLB, la Asociación de Jugadores de las Ligas Mayores (MLBPA) y la Confederación Mundial de Béisbol y Softbol (WBSC) es globalizar el deporte, es mandatorio llevar el producto a otras geografías.

Hay que encontrar un punto medio entre crecimiento, ganancias y expansión.

Insertarse en nuevos mercados implica riesgos, incluso, probables pérdidas, sin embargo, es la vía más expedita para establecer el deporte más allá de los países habituales. Llevar un grupo a Londres, Ámsterdam, o Ciudad del Cabo, no suena muy rentable hoy, pero quién sabe si mañana...

El sistema de revisión de lanzamientos no puede esperar más

El error humano siempre será parte de los deportes profesionales. Mientras los seres humanos sigamos siendo sus principales protagonistas, esa es una realidad tan cierta como que todos los días sale el sol en alguna parte del planeta. Otra realidad innegable es que el deporte está en la obligación de mejorar para que ese tipo de errores tenga el menor impacto posible sobre el destino de los partidos.

Durante esta edición del Clásico Mundial de Béisbol, hubo una queja generalizada sobre las zonas de strike de algunos árbitros e incluso, el anticipado encuentro entre Estados Unidos y República Dominicana culminó con una decisión controversial. 

Tal como ocurrió con la revisión de jugadas en las bases, el sistema de revisión de picheos es una necesidad que debe implementarse de manera inmediata en el evento para asegurar que, cualquiera que sea el resultado, deje lo más satisfechos posible a equipos, jugadores y fanáticos.

La temporada 2026 de MLB será un gran termómetro para demostrar lo útil y necesario del sistema, como en su momento lo fue el reloj de picheo, que tanto bien le ha hecho al béisbol.

Reglas de elegibilidad con algún límite

Las reglas de elegibilidad del Clásico Mundial de Béisbol han permitido que tengamos historias tan interesantes como la de Italia, la cual estuvo a escasos innings de alcanzar la final. Gran parte de su éxito se debió a jugadores nacionalizados, nacidos en los Estados Unidos, quienes decidieron representar al país de origen de sus padres y abuelos.

Sin importar cómo uno se pueda sentir o pensar sobre naturalizar jugadores para que representen a un país en el que no nacieron, ver la entrega de esos mismos jugadores por esos países, representar su cultura y ser capaces de ayudar al desarrollo de la disciplina en dichas naciones, es una forma importante de impulsar el deporte y de fomentar el amor por el béisbol en lugares donde otros dominan.

Esa es la forma de crear a la nueva generación de jugadores que nacerán en esos países y, eventualmente, los representarán en futuras ediciones del Clásico Mundial de Béisbol. No obstante, establecer una cuota mínima de naturales podría impulsar el desarrollo del país y evitaría la frase que se esparció durante el torneo: Italia, "tan italiana como Olive Garden".

Transparencia en el sorteo de los grupos

Cada vez que llega el Clásico Mundial de Béisbol no se siente en lo absoluto la emoción por cómo quedarán conformados los grupos. Es más, hasta ya se sospechan cómo estarán en el próximo Clásico. Parece más una liga que un torneo impredecible en donde gana el mejor.

En este 2026 hubo demasiados cuestionamientos porque MLB arregló todo para que Estados Unidos y Japón se enfrentaran en la final. El problema fue que Venezuela les arruinó la fiesta y... de paso, el negocio.

Justicia para los pequeños

Hay muchos equipos que desde empezar el Clásico ya tienen los días contados por su menor nivel competitivo, pero viven el momento con toda la ilusión posible. Sin embargo, compiten en desventaja. No basta con que sean inferiores, sino que también salen perjudicados por el calendario. En el Grupo AColombia y Panamá no tuvieron días de descanso. Jugaron de viernes a lunes. En el Grupo BGran Bretaña y Brasil fueron los damnificados; en el Grupo CChina Taipéi y, en el Grupo DNicaragua e Israel.

¿Pero en qué les afecta?

En el picheo. Con reglas de lanzamientos tan estrictas, no permiten la recuperación total de algunos lanzadores para utilizarlos en diferentes ocasiones a diferencia de otras selecciones como Dominicana, Venezuela o México, por mencionar a algunos, que tuvieron dos días de descanso para recobrar a su pitcheo.

Las aseguradoras tienen que parar

Debe abordarse en las negociaciones del nuevo convenio colectivo durante la temporada 2026, que las aseguradoras no pueden condicionar el evento como lo hicieron ahora.

Es natural que los equipos protegan sus activos, pero que sea de forma transparente. Algunos jugadores no pudieron participar por el seguro y los argumentos fueron muy cuestionables. Dio la sensación, utilizamos una frase beisbolera para ilustrarlo, que la zona de strike era amplia para algunos y estrecha para otros.

Cortesía de ESPN Deportes.

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