Santo Domingo, RD.- El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Luis Henry Molina, informó que durante su gestión alrededor de diez jueces fueron destituidos y separados del sistema tras comprobarse faltas graves en el ejercicio de sus funciones.
Molina destacó que los procesos disciplinarios deben respetar los derechos fundamentales de los jueces y el debido proceso. Señaló que se eliminó la suspensión sin disfrute de sueldo durante las investigaciones y se prohibió interceptar llamadas telefónicas en procesos exclusivamente disciplinarios.
El magistrado indicó que, cuando se detectan posibles responsabilidades penales, los expedientes son remitidos al Ministerio Público. Afirmó además que los casos sancionables representan menos del 1 % de la judicatura.
Entre los principales desafíos del sistema, identificó la congestión de los tribunales por el uso limitado de mecanismos alternativos. Propuso que entre el 90 % y 95 % de los casos puedan resolverse mediante acuerdos y otras vías alternativas, reservando los juicios para los procesos que realmente lo requieran.
Fuente: Listín Diario