Londres.– El ministro de Defensa del Reino Unido, John Healey, presentó su renuncia en medio de desacuerdos con el Gobierno sobre el presupuesto destinado a las Fuerzas Armadas, generando una nueva presión política para el primer ministro Keir Starmer.
La salida de Healey se produce tras meses de retrasos en la publicación de la Estrategia de Inversión en Defensa, documento que establecerá la financiación militar para la próxima década. Informes recientes apuntan a que los recursos asignados serían inferiores a los solicitados por el Ministerio de Defensa.
En su carta de renuncia, difundida en la red social X, Healey afirmó que el Gobierno no ha logrado movilizar los recursos necesarios para enfrentar las crecientes amenazas a la seguridad nacional.
Tras la dimisión, Downing Street anunció el nombramiento de Dan Jarvis, hasta ahora secretario de Estado de Seguridad, como nuevo ministro de Defensa.
Por su parte, Starmer aseguró que hará “todo lo necesario” para garantizar la seguridad del Reino Unido y defendió que el futuro plan de inversión proporcionará a las Fuerzas Armadas los recursos que necesitan.
La crisis se profundizó con las renuncias del secretario de Estado para las Fuerzas Armadas, Al Carns, y de la diputada Pamela Nash, colaboradora cercana de Healey.
Las dimisiones representan un nuevo desafío para el Gobierno laborista, que enfrenta crecientes cuestionamientos en un momento clave, a pocos días de una elección parcial.
Cortesía de Noticias DW
